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MAYO 2008
En el C1 hay algunos casos de edificios de principios del Siglo XX
con importantes retiros de frente aun en planta baja, generando
discontinuidades en la Línea Oficial con espacios públicos/urba-
nos de gran calidad, como el Tornquist.
Se hace notar que el microcentro conserva calles de 11 metros de
ancho y que las alteraciones del tejido de calle corredor mejoran
sustancialmente las condiciones ambientales y espaciales del
área sin que de ninguna manera se altere o afecte negativamente
la percepción de la tipología urbana del amanzanado original, ni
la trama o ritmo de calles.
Estas calles anchas de alturas importantes, deberían llevar a
premiar aquellos emprendimientos que liberaran espacio al pe-
atón, tanto en su dinámica de movimiento (veredas angostas,
calles, etc.) como para el ingreso de sol a los reducidos espacios
del microcentro.
El retiro de frente de la torre de Bartolomé Mitre y San Martín ha
generado un espacio público que funcionalmente desahoga el
movimiento de personas y brinda perspectivas para la percepción
de la arquitectura preexistente. La preservación de los edificios
valiosos y la sustitución de los caducos es esencial para el devenir
de la ciudad.
Preservar todos los edificios, ya sea por acción de una norma de
protección, o por la omisión de una norma de estímulo, como su-
cedería en este caso, condenaría indefectiblemente al área a una
detención en el tiempo contradiciendo la razón de ser misma de
toda ciudad, allí donde más lo necesita, en su centro.
Las calles de 11 metros, las alturas ya importantes, deberían lle-
var a premiar aquellos emprendimientos que liberaran espacio
al peatón, tanto en su dinámica de movimiento (veredas angos-
tas, calles, etc.) como para el ingreso de sol a los reducidos espa-
cios del microcentro.
Se condiciona el diseño de las fachadas al respeto de las líneas
de los edificios del área. Resulta inconveniente que un funciona-
rio tenga en sus manos la evaluación de ésta condición en los
proyectos que se presenten a la autoridad de aplicación. En un
área donde es posible encontrar obras de arquitectura de gran
valor y de muy diversas épocas en un arco que abarca mas de
dos siglos, incluyendo sin dudas el siglo XX y aun el presente, el
carácter arquitectónico resulta tan heterogéneo que poner en
manos de un funcionario y aún de un conjunto de representan-
tes de entidades, resulta cuanto menos un riesgo demasiado
alto. No es posible aceptar ésta limitación en un área como ésta,
donde ni siquiera resulta factible definir con precisión ni acordar
cual es el carácter del área.
Idénticas objeciones nos merece también la falta de definición
sobre la altura que pueden alcanzar los edificios vecinos a edifi-
cios catalogados, imponiendo no sólo la incertidumbre de la cons-
tructibilidad en un distrito para el que se propone anular el FOT,
Obras de valor patrimonial, edificios de oficinas y torres pueden
convivir si toda el área en cuestión responde a los lineamientos
del Plan Urbano Ambiental
sino que se suma la incertidumbre del criterio que adoptaría la
administración para definir ésa altura. Cada metro a permitir o a
restringir resulta de un valor económico tan importante que re-
sultaría en una irrazonable presión sobre el funcionario.
El CPAU ha comenzado a identificar lineamientos integrales sobre
la temática de esta área de alta complejidad, recomendaciones
que pondremos a disposición de los legisladores.